El
ganado contribuye directamente a los medios de vida de las personas de
todo el mundo, al proporcionar no sólo alimentos sino también otros
productos, fuerza de tiro y seguridad financiera. La producción ganadera
representa ya más de un tercio del producto interno bruto (PIB)
agrícola en los países en desarrollo
Las
tecnologías convencionales y las biotecnologías ganaderas han
contribuido enormemente al aumento de la productividad, particularmente
en los países desarrollados, y pueden ayudar a mitigar la pobreza y
aliviar el hambre, reducir las amenazas que presentan las enfermedades y
conseguir la sostenibilidad ambiental en los países en desarrollo.
Existe un amplio abanico de biotecnologías que ya se han usado en países
en desarrollo en cada uno de los tres sectores principales de la
zootecnia, que pueden categorizarse como la reproducción animal, la
genética y el mejoramiento; la nutrición y la producción animal.
La
Biotecnología incluye "cualquier técnica que utilice organismos vivos o
parte de los organismos para fabricar o modificar productos, mejorar
plantas o animales o desarrollar microorganismos para usos específicos"
La
potencialidad de la biotecnología estriba en producir cantidades
ilimitadas de substancias de las que nunca se había dispuesto con
anterioridad
-Productos que se obtenían en pequeñas cantidades
-Abaratamiento de los costes de producción
-Mayor seguridad en los productos obtenidos
-Nuevas materias primas, más abundantes y menos caras
Dentro
de este contexto general, la Biotecnología ha incorporado la
transgénesis animal con los fines que se indican a continuación:
*Mejora de caracteres productivos
*Resistencia a enfermedades
Normalmente,
en los organismos superiores animales o vegetales la información
genética se transmite por mecanismos de reproducción sexual; es lo que
se conoce como transmisión genética vertical
La creación de animales transgénicos es un proceso más complicado que con vegetales. Las células animales no son totipotentes,(totipotencia es la capacidad de una celula de dirigir el desarrollo total de un organismo por lo que hay que recurrir a un óvulo o a células embrionarias.
Los
mejores resultados se han obtenido con peces, como el salmón, la carpa y
la lubina. A individuos de estas especies se les ha añadido el gen de
la hormona del crecimiento, lo que produce un aumento de tamaño del pez
en muy poco tiempo.
A
partir de las experiencias de Gordon, Ruddle y colaboradores iniciadas
en 1980 en las que inyectaron ADN de ratón en uno de los pronúcleos de
un cigoto de la misma especie, se inició una nueva era en la
manipulación genética de embriones de mamíferos.
Al
año siguiente, Gordon y Ruddle (1981) demostraban la integración y
transmisión estable a través de la línea germinal de genes inyectados en
pronúcleos de cigotos de ratón obtenidos por fecundación in vitro. Eran
los primeros ratones transgénicos. El paso siguiente consistió en
probar que también se podían obtener ratones transgénicos que
incorporaran en su genoma un gen (transgén) de otra especie. Así,
Palmiter y colaboradores (1982) obtuvieron ratones transgénicos gigantes
al inyectar en el pronúcleo de un cigoto el gen de la rata que codifica
para la hormona del crecimiernto.
Como
era de esperar, a los ratones transgénicos siguieron los conejos,
ovejas y cerdos transgénicos a los que se les había introducido por
microinyección en uno de los pronúcleos del cigoto el ADN del gen humano
que codifica para la hormona de crecimiento